viernes, 29 de abril de 2011

No hay fotos tuyas y sin embargo todo tú eres imagen.
Lo eres en mis sueños, en mis recuerdos.
Lo son tus manos cuando las siento,
a pesar de no estarme tocando.

No hay fotos juntos y sin embargo
tengo en mi memoria todo el registro de tu piel.
Todos tus defectos que me parecían
tan espléndidos.

No necesito fotos tuyas para recordarte:
te tracé con mi mano cada noche, cada día,
cada instante.

No hay nada-si lo piensas- que compruebe
que viví lo que vivimos.

No hay registros, ni testigos.

Tan sólo mi piel, y estas cicatrices que se me han quedado
en la voz, en la sonrisa,
en el corazón y lo que sea que haya más allá.

Tan sólo mis heridas cual si fuera una guerra
y ante el embate cruel de tus tropas
hubiera podido apenas
izar mi banderita blanca.

Nada que no sea el aire que respiro
cada día
para no olvidarme que sigo viva.

Que hay vida en este cuerpo lastimado,
que algo debe recordarle
a mi corazón
cómo sonreír.

No hay comentarios:

Publicar un comentario