Estábamos viviendo en secreto,
compartiendo sólo tú y yo,
haciendo de lado a todos.
Vivimos lo que sólo tú y yo
sabemos.
Lo que a nadie más compete,
lo que no entenderían.
Eras tanto y ni siquiera lo sabías
porque jamás supe decirlo,
no sé si lo entenderías.
Eres tanto aún y ya nunca podré decírtelo
porque hemos vedado el derecho
a hablarnos, a conservarnos.
Ojalá no fuera así:
ojalá supieras lo grande que eres.
Que te importe un bledo si el mundo cree
que eres un sin sueños.
Vive como has vivido siempre:
buscando tu libertad.
Ojalá supieras lo grande que eres,
el amor que provocas.
Ojalá supieras cuánto me dolió perderte.
Tu grandeza te llevaría a sentirte
acreedor a la felicidad.
No tienes que conformarte con nada,
ni protegerte de nada:
todo tú, toda tu persona
inspira amor.
Ojalá supieras lo grande que eres
pues es tu grandeza lo que hizo más doloroso
saber que no me amabas.
viernes, 29 de abril de 2011
No hay fotos tuyas y sin embargo todo tú eres imagen.
Lo eres en mis sueños, en mis recuerdos.
Lo son tus manos cuando las siento,
a pesar de no estarme tocando.
No hay fotos juntos y sin embargo
tengo en mi memoria todo el registro de tu piel.
Todos tus defectos que me parecían
tan espléndidos.
No necesito fotos tuyas para recordarte:
te tracé con mi mano cada noche, cada día,
cada instante.
No hay nada-si lo piensas- que compruebe
que viví lo que vivimos.
No hay registros, ni testigos.
Tan sólo mi piel, y estas cicatrices que se me han quedado
en la voz, en la sonrisa,
en el corazón y lo que sea que haya más allá.
Tan sólo mis heridas cual si fuera una guerra
y ante el embate cruel de tus tropas
hubiera podido apenas
izar mi banderita blanca.
Nada que no sea el aire que respiro
cada día
para no olvidarme que sigo viva.
Que hay vida en este cuerpo lastimado,
que algo debe recordarle
a mi corazón
cómo sonreír.
Lo eres en mis sueños, en mis recuerdos.
Lo son tus manos cuando las siento,
a pesar de no estarme tocando.
No hay fotos juntos y sin embargo
tengo en mi memoria todo el registro de tu piel.
Todos tus defectos que me parecían
tan espléndidos.
No necesito fotos tuyas para recordarte:
te tracé con mi mano cada noche, cada día,
cada instante.
No hay nada-si lo piensas- que compruebe
que viví lo que vivimos.
No hay registros, ni testigos.
Tan sólo mi piel, y estas cicatrices que se me han quedado
en la voz, en la sonrisa,
en el corazón y lo que sea que haya más allá.
Tan sólo mis heridas cual si fuera una guerra
y ante el embate cruel de tus tropas
hubiera podido apenas
izar mi banderita blanca.
Nada que no sea el aire que respiro
cada día
para no olvidarme que sigo viva.
Que hay vida en este cuerpo lastimado,
que algo debe recordarle
a mi corazón
cómo sonreír.
Me iría al mar.
Como buscando horizontes.
Es en el mar donde el cielo
pinta de azul la tierra
por si acaso olvidamos verlo.
Me iría donde los pies
siempre pueden andar descalzos
y el aire armoniza la melodía de la marea
y la tempestad es garantía de calma.
Me quedaría en el puerto siempre
como esperando la llegada
-quién sabe-
de algún barco pirata.
De algún fantasma
de tierras lejanas,
de tiempos futuros
que abastezca a manos llenas
toda la sed de mi vida.
Me iría al lugar
donde el vacío lo llena el mar.
Como buscando horizontes.
Es en el mar donde el cielo
pinta de azul la tierra
por si acaso olvidamos verlo.
Me iría donde los pies
siempre pueden andar descalzos
y el aire armoniza la melodía de la marea
y la tempestad es garantía de calma.
Me quedaría en el puerto siempre
como esperando la llegada
-quién sabe-
de algún barco pirata.
De algún fantasma
de tierras lejanas,
de tiempos futuros
que abastezca a manos llenas
toda la sed de mi vida.
Me iría al lugar
donde el vacío lo llena el mar.
jueves, 28 de abril de 2011
Puede ser cierto que he vivido equivocado.
Que la gente necesita títulos para tomarse en serio,
que los trabajos no deben hacernos felices:
basta con que puedan alimentarnos.
Quizá sea verdad lo que tanto me repitieron
y hay que resignarse a estar con alguien
que aunque no amemos plenamente,
esté dispuesto a hacer todo por nosotros.
Puede ser que he fallado siempre en todo
y no, como yo creía,
que he defendido mi espíritu
de la corrupción y la maldad.
Se me ocurre ahora que todo es mentira
porque no me explico bien a bien
tanta soledad, tanto hastío
todo el tiempo, todo el día.
Me parece de pronto que me he equivocado
y que moriré equivocado
por mi necedad y no,
como yo creía,
por perseverancia.
Que la gente necesita títulos para tomarse en serio,
que los trabajos no deben hacernos felices:
basta con que puedan alimentarnos.
Quizá sea verdad lo que tanto me repitieron
y hay que resignarse a estar con alguien
que aunque no amemos plenamente,
esté dispuesto a hacer todo por nosotros.
Puede ser que he fallado siempre en todo
y no, como yo creía,
que he defendido mi espíritu
de la corrupción y la maldad.
Se me ocurre ahora que todo es mentira
porque no me explico bien a bien
tanta soledad, tanto hastío
todo el tiempo, todo el día.
Me parece de pronto que me he equivocado
y que moriré equivocado
por mi necedad y no,
como yo creía,
por perseverancia.
miércoles, 27 de abril de 2011
Procuro un paso firme que me guíe a todos lados.
O a ninguno. Da igual.
Le hablo al espejo cada mañana
recordándole lo bien que estábamos solos.
Canto. Bailo. Gano. Pierdo. Me defiendo.
Pero entre tanto barullo,
en medio de tan poco silencio,
siento algo ausente en mí misma.
Algo que falta, que extraño.
Me has robado un poco de mí
y no puedo recuperarlo.
Te has aferrado a eso,
crees que te pertenece.
Pero de mí nada es tuyo.
No tienes derecho a recordarme
ni a extrañarme
renunciaste a eso y a todo.
Nada en mí te pertenece.
Nada aquí te retiene.
Tu cuerpo ya no es el que amé,
ya jamás poseerás el mío;
nunca volveremos a ser sexo,
juego, fuego, deseo, beso.
Ya no seremos nosotros
-si acaso alguna vez lo fuimos-.
No hay más tiempo presente
que el que truncamos
No hay más futuro
que el que cancelamos.
Todo es pasado
y ahí debe quedarse.
O a ninguno. Da igual.
Le hablo al espejo cada mañana
recordándole lo bien que estábamos solos.
Canto. Bailo. Gano. Pierdo. Me defiendo.
Pero entre tanto barullo,
en medio de tan poco silencio,
siento algo ausente en mí misma.
Algo que falta, que extraño.
Me has robado un poco de mí
y no puedo recuperarlo.
Te has aferrado a eso,
crees que te pertenece.
Pero de mí nada es tuyo.
No tienes derecho a recordarme
ni a extrañarme
renunciaste a eso y a todo.
Nada en mí te pertenece.
Nada aquí te retiene.
Tu cuerpo ya no es el que amé,
ya jamás poseerás el mío;
nunca volveremos a ser sexo,
juego, fuego, deseo, beso.
Ya no seremos nosotros
-si acaso alguna vez lo fuimos-.
No hay más tiempo presente
que el que truncamos
No hay más futuro
que el que cancelamos.
Todo es pasado
y ahí debe quedarse.
lunes, 25 de abril de 2011
domingo, 24 de abril de 2011
sábado, 23 de abril de 2011
miércoles, 20 de abril de 2011
martes, 19 de abril de 2011
martes, 12 de abril de 2011
A veces lo escucho y subo el volúmen de mi música.
Se me pone enfrente
y camino como buscando horizontes.
Le temo al silencio nocturno
porque es su caldo de cultivo.
Me hago la dormida para despistarlo
y saturo de pensamientos mis mañanas
y mis noches.
Porque ese horrible murmuro no se apaga;
va revelando una verdad que no quiero afrontar:
no vas a volver.
Se me pone enfrente
y camino como buscando horizontes.
Le temo al silencio nocturno
porque es su caldo de cultivo.
Me hago la dormida para despistarlo
y saturo de pensamientos mis mañanas
y mis noches.
Porque ese horrible murmuro no se apaga;
va revelando una verdad que no quiero afrontar:
no vas a volver.
No. No siempre voy a estar bien.
Estoy profundamente triste.
Pero siempre voy a procurarme
reservas de bienestar.
Siempre tendré a mis amigos.
Y quién necesita más
si hay amistades entrañables.
Música para hundirnos y levantarnos.
Y quién necesita amores regateados
con mañanas así
y cantos asá
y tantos y tantos caminos
que demandan nuestros pies.
No siempre voy a estar bien.
Pero siempre me procuraré
reservas de bienestar.
Estoy profundamente triste.
Pero siempre voy a procurarme
reservas de bienestar.
Siempre tendré a mis amigos.
Y quién necesita más
si hay amistades entrañables.
Música para hundirnos y levantarnos.
Y quién necesita amores regateados
con mañanas así
y cantos asá
y tantos y tantos caminos
que demandan nuestros pies.
No siempre voy a estar bien.
Pero siempre me procuraré
reservas de bienestar.
lunes, 11 de abril de 2011
domingo, 10 de abril de 2011
"no estoy enamorado de tí", dijo
y su palabra fue sentencia.
Fue la frase fulminante
que desarmó mis brazos
que invalidó mis argumentos.
Antes, en los tiempos que conjugamos,
su abrazo suavizó mi corazón.
Me sentí lista nuevamente
para abrirme ante él.
Hoy, la frialdad de sus palabras,
la cruda honestidad con que dijo
las palabras que no quería escuchar,
terminaron de descongelar mi corazón.
Logró, quizá sin proponérselo,
lo que yo misma no había conseguido:
vuelvo a llorar por (des) amor.
y su palabra fue sentencia.
Fue la frase fulminante
que desarmó mis brazos
que invalidó mis argumentos.
Antes, en los tiempos que conjugamos,
su abrazo suavizó mi corazón.
Me sentí lista nuevamente
para abrirme ante él.
Hoy, la frialdad de sus palabras,
la cruda honestidad con que dijo
las palabras que no quería escuchar,
terminaron de descongelar mi corazón.
Logró, quizá sin proponérselo,
lo que yo misma no había conseguido:
vuelvo a llorar por (des) amor.
sábado, 9 de abril de 2011
Somos como notas el pie en los libros de nuestras vidas,
referencias que explican una mención descuidada,
una mera acotación de algo más importante.
Somos notas al margen escritas a lápiz,
que el tiempo borra para que luego la memoria
cave profundo y lleguen dos recuerdos o tres.
Nuestra única foto está velada en la memoria.
Y el único espacio que compartimos,
un espacio privado que sólo conocíamos tú y yo
se limita a un hotel en la avenida principal.
Y todo lo demás, lo que creí que había
para tí no existió.
Y todo el riesgo y todo lo que apuesto
que es básicamente mi resto,
no encontró con quién jugar.
referencias que explican una mención descuidada,
una mera acotación de algo más importante.
Somos notas al margen escritas a lápiz,
que el tiempo borra para que luego la memoria
cave profundo y lleguen dos recuerdos o tres.
Nuestra única foto está velada en la memoria.
Y el único espacio que compartimos,
un espacio privado que sólo conocíamos tú y yo
se limita a un hotel en la avenida principal.
Y todo lo demás, lo que creí que había
para tí no existió.
Y todo el riesgo y todo lo que apuesto
que es básicamente mi resto,
no encontró con quién jugar.
viernes, 8 de abril de 2011
because the night belong to us
take me now baby here as I am
hold me close, try and understand
desire is hunger is the fire I breathe
love is a banquet on which we feed
come on now try and understand
the way I feel when I'm in your hands
take my hand come undercover
they can't hurt you now
hold me close, try and understand
desire is hunger is the fire I breathe
love is a banquet on which we feed
come on now try and understand
the way I feel when I'm in your hands
take my hand come undercover
they can't hurt you now
martes, 5 de abril de 2011
Defensa 2
Apelaré al deseo.
Cuando fracase,
apelaré al valor.
Apelaré a la felicidad.
Y cuando fracase,
apelaré al amor.
Cuando el amor no sea suficiente,
me iré sin titubear.
Cuando fracase,
apelaré al valor.
Apelaré a la felicidad.
Y cuando fracase,
apelaré al amor.
Cuando el amor no sea suficiente,
me iré sin titubear.
Defensa
Apelaré al amor.
Y cuando creas que no hay amor que darme,
te mostraré que sí.
Sé que juntos seremos feliz.
Tardé en entenderlo pero lo sé ahora.
Y aunque tú estás tardando más,
esperaré a que te des cuenta.
Te quiero.
Y cuando creas que no hay amor que darme,
te mostraré que sí.
Sé que juntos seremos feliz.
Tardé en entenderlo pero lo sé ahora.
Y aunque tú estás tardando más,
esperaré a que te des cuenta.
Te quiero.
viernes, 1 de abril de 2011
sueño
Tuve un sueño. O una premonición. Encontrabas a la mujer de esbelta figura, esa que no estabas buscando pero tampoco podías olvidar. Esa que jugó al amor contigo y después lo olvidó. Por culpa del alcohol. Mas tú no la olvidaste y aparecía de pronto frente a nosotros.
Y todos mis celos idiotas de pronto no lo eran, y mis sospechas enfermizas encontraban su aval. La mirabas mientras ella te ignoraba o jugaba a ser amigos; y tú jugabas conmigo hasta tenerla segura.
Y mi corazón dolía y con él dolía mi cuerpo todo.
Y moría del peor modo en que se muere: en vida.
Pero como dije, fue sólo un sueño.
O una premonición.
Y todos mis celos idiotas de pronto no lo eran, y mis sospechas enfermizas encontraban su aval. La mirabas mientras ella te ignoraba o jugaba a ser amigos; y tú jugabas conmigo hasta tenerla segura.
Y mi corazón dolía y con él dolía mi cuerpo todo.
Y moría del peor modo en que se muere: en vida.
Pero como dije, fue sólo un sueño.
O una premonición.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)