lunes, 27 de diciembre de 2010

Los diagnósticos pueden en muchos sentidos ser devastadores. Lo que en un cuerpo joven es apenas una gripa, en uno ya cansado puede tener muchas consecuencias. Puede cambiarnos radicalmente la perspectiva.
Hoy un giro inesperado me lleva a preguntarme qué pasaría si faltara mi padre. Cómo viviría ya sin él. Durante mucho tiempo procuré distanciarme emocinalmente de él. Siempre supo cómo humillarme, cómo lastimarme, cómo destruirme. Y la propia experiencia me llevó a estar lista para cuando eso pasara, a no bajar la guardia. Mis acciones, siempre en contra de lo que tú esperabas, creo que terminaron decepcionándote; porque no era modosita, porque esas no eran horas para andar en la calle, porque no era como mi hermana (incluso llegaste a preguntármelo); porqueé siempre quieres lo difícil, me reclamabas. Y yo no tenía más respuesta que la que tengo ahora: porque así soy yo. No sé si lo entiendas, si lo has entendido alguna vez; yo sólo sé que sabes que me quieres. Quisieras que fuera más como tú, pero creo que quieres a la persona que soy. Pese a que soy de las que más se han equivocado.
No pretendo enaltecerte. Como padre, supiste bien dónde equivocarte: me hiciste perder la fe en tí. Me enteré de todas sus crisis matrimoniales, y cómo te sedujo el perfume fácil de otra. Murmurabas de ella literalmente a mis espaldas. Y yo sólo te perdía el respeto. Y aprendí a callar porque mi mamá me suplicó que lo hiciera, cuando el avergonzado deberías ser tú! Desde entonces nada fue lo mismo. Desde mi adolescencia cambió la image que tenía de tí. Y aunque siempre he sabido que te sigo queriendo, ya no puedo hacerlo sin reservas. Y a quién sino a los padres y los hijos se ama sin condición?
Hoy el diagnóstico te declara débil, y nos declara que debemos cuidarte. Como siempre quisiste, hoy tenemos que atenderte. Y volvemos gustosas a hacerlo. Vuelvo gustosa a cuidar de tí. Porque eres mi padre y te amo y no imagino la vida sin tí. No me malinterpretes: sé de sobra que ambos nos hemos hecho daño, pero sé que no podríamos ya no querernos.
Porque también ha habido cosas maravillosas, y también eres parte de la luz que alumbra mi vida, pese a que como hija y como padre dejamos mucho que desear. Quizá por eso nos entendemos: cada uno ha aprendido a ignorar al otro en una justa dimensión. Como cuando ignoras que no llegué a la casa y yo hago que no escucho tu silencio. Como cuando evades que me destrozaste el corazón y yo pretendo que te respeto.
Y entre esa puesta en escena que jugamos inconscientes, lo único que sé que es cierto-porque lo llevo en el corazón- es lo mucho que te quiero. Lo único que no finjo-porque una angustia así no se puede corromper- es que no quiero que te mueras. Te amo, papá. Así, nada más.

sábado, 25 de diciembre de 2010

felicidad

La conocí cuando miré a mi madre,
cuando entendí que mi bienestar estaba asegurado
mientras estuviera a su cargo.
La conocí cuando estuve con mi padre
aprendiendo de futbol,
y de cosas que no pasa la televisión.

La conocí cuando tuve buenas notas,
cuando jugaba en el parque,
cuando me ensuciaba,
cuando andaba en bici, cuando aprendí a patinar,
cuando trepaba árboles,
cuando peleaba con mi hermana.

La conocí bien, durante mucho tiempo.
Sé muy bien cómo funciona:
de formas misteriosas.

Hoy ya no estoy a cargo de mi madre,
mi padre apenas me habla.
se fueron las buenas notas y los parques,
dejó de ser divertido ensuciarme,
no hay tiempo para subir árboles,
ni de pelear con mi hermana.

Y hoy que todo se ha ido
me preguntó en dónde puedo
volver a encontrarla.
En dónde se esconde esa pequeña rata.
me pregunto qué código nuevo
aprendió a hablar,
y cómo puedo entenderlo.

viernes, 24 de diciembre de 2010

...

Decir silencio, es ya decir bastante

noche buena...espero.

A Luis y a mi abuelito, el gran pez.


Las fiestas decembrinas eran mis favoritas cuando niña. Nada disfrutaba más que ver a mis tías, mis primas, mis papás y mi hermana sentandos alrededor de una mesa llena de comida. Sentía la alegría viva en el corazón; abrir los regalos, comer ensalada de manzana, bailar pisando al resto de mi familia eran las experencias más gratas del año. Era en Navidad cuando mi familia y yo acumulábamos las anécdotas más contadas del año. Podría decir sin equivocarme, que por entonces conocía bien la felicidad. Ni siquiera podría identificarme con esa retórica de la hipocresía que invade estas fechas: yo siempre estuve rodeada de la gente que sí quería y me quería.
Con los años, sin embargo, se van perdiendo cosas como se pierde la primera juventud. Tras los primeros muertos propiamente nuestros (mis abuelos, mi tío), nos llegó a todos una sensación de que algo se había roto. Pese a seguir juntos los que quedábamos, pese a amarnos tan profundamente como antes, pese a seguir tan unidos como siempre- e incluso más-, había ya un hueco en nuestras vidas. Era evidente cuando dejamos de repartirnos la Navidad y el Año Nuevo entre la familia de mi mamá y la de mi papá; cuando brindábamos y ya no estaba mi abuelo, cuando cenábamos sin sus risas, sin sus historias, sin sus regaños. Se sentía en el aire porque estaba en nuestro corazón: ya vivía con nosotros una tristeza infinita.
Por supuesto, cada uno sintió la muerte de manera diferente. Sin minimizarla, he de confesar que mi abuela me dolió sobre todo a través de mi papá. Muerta unos días antes de noche buena, apenas si lo dejó con fuerzas para sentarse en el sillón y permanecer inmóvil. Mi abuelo, papá de mi mamá, fue distinto pues se trataba de la familia con la que crecí. A él lo extrañaba porque lo conocía, porque lo veía diario, porque tuvo la generosidad de amarme como su propia sangre.
Mi tío es asunto aparte. Aún siendo niña, su muerte no la entendí. Nunca, ni hoy que soy adulto, me he atrevido a juzgar sus acciones, acaso porque aún hoy lo único que tengo son preguntas que nadie jamás supo responder. Recuerdo que siendo niña, mi mamá intentó explicarme lo que había pasado. Tú tío se murió. Pero yo no entendía. Cómo que se murió. Todo era un mar de dudas. Se suicidó. Gente y más gente, todos hablaban. Pero si el sábado vamos a ir al parque... Llanto. Para mi mamá era inexplicable,para mí incomprensible. Fue quizá esa nuestra muerte más devastadora.
Hoy las fiestas decembrinas han perdido significado para mí. Jamás entendí la Navidad como la celebración a la vida de Cristo. Mi familia raya en lo pagano. La entendía, más bien, como el día del año en el que usábamos ropa bonita y nos reuníamos todos. Ni siquiera eran los regalos mi primera imagen; de niña mi familia vivía apenas con lo justo. Era algo mucho más íntimo y personal: estábamos todos convocados en esa mesa. Mis primas, mi hermana y yo esperábamos ansiosas que mi otro tío, ausente prácticamente todo el año, llegara de pronto y nos sorprendiera a todos con su presencia. Cuando eso pasaba la casa era vida absoluta.
Como dije, eso se ha ido perdiendo. Hoy no tenemos siquiera garantizado el estar juntos: las familias se fueron distanciando, la expectativa se fue perdiendo, nuevos hogares demandan nuevos horarios, nuevos espacios. Perdimos algo irrecuperable.
Supongo que es natural sentir nostalgia por un momento feliz. Además, diciembre es perfecto para justificar mi depresión. Sin embargo, pese a que nuestra familia se ha separado mucho más que nuestras casas, lo cierto es que sigo agradeciendo que estén aquí, en la Tierra; que sigan teniendo sus pasos y su voz; no es forzoso que estén cerca, pero es imprescindible que estén.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Tu voz es acaso sólo un recuerdo recurrente,
tu cuerpo una imagen necia,
son tus recuerdos esos dardos que llegan
y se clavan en las heridas
que nunca pueden terminar de cerrar.

Y si te vas a ir vete,
y si te vas a ir que sea para siempre-
No te vayas con largas despedidas

Y si te vas a ir vete,
y hazlo sólo con aquello que te pertenece.
Devuélveme mi vida,
no guardes mi rostro en tus recuerdos.

No llames nunca más mi nombre,
no evoques nunca más una frase mía.
No cuentes jamás historias que me invloucren.
Te marchas tú pero mi vida es mía,
y se queda conmigo.

Y si te vas a ir vete
pero yo aquí me quedo.
Y si no vas a volver no vuelvas,
empaca entre tus cosas
todo lo que vivimos.

Llévate contigo tu risa,
tu mirada, tu voz.
llévate tu perfume, tu aroma,
tus octubres, tus misterios.

Llévate el secreto que compartiste,
la casa que habitamos, los lugares
que recorrimos.
las tardes y sus caminatas,
el frío y tu calor.

Llévate hasta el suéter que
me diste, y aquel
a-nadie-quise-como-a-ti.

llévatelo todo, todo,
nada me pertenece.
Nada quiero tener aquí.

Llévate todos los juegos,
las peleas, las charlas,
llévate tus noches,
los desvelos y sus confesiones.

llévate todos los secretos
que me susurraste,
llévate los planes que fraguamos.
Llévate la complicidad, las miradas.

Si te vas a ir vete,
y que se vaya contigo lo que te pertenece.
Desaparece de esta casa
todo lo que te evoque.

Aqui nadie ha de extrañarte,
nadie susurrará entre vinos tu nombre,
ningún silencio llamará tu voz.

No habrá memoria que te respalde,
no habrá herida que te reclame,
no habrá espejo que te desdoble.

Vete, pues,
con todo lo que te pertenece.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

making mistakes

Tanto nos buscamos que no supimos en qué momento nos encontramos.
guardo tu beso ausente en la memoria olvidadiza.
Reto al olvido a cada instante
para que me recuerde olvidarte.
Te extraño.
¿puede extrañarse lo no vivido?

Nos equivocamos: no era tu beso ni era el mío
nunca estuve en tu cama
no hay aromas tuyos en la mía.
Te extraño.

domingo, 24 de octubre de 2010

isla

Mi corazón, una isla fortificada en todos sus puertos, previene el asalto de los ladrones de sueños, contrabandistas de amor, piratas que buscan acumular para sí todo el deseo, y monopolizar para sí todo el plusproducto de besos y abrazos.
Mi corazón, último baluarte que le queda a mi cuerpo; amparo y defensa del amor en el que creo, resguardo transparente del juicio banal.
Mi corazón, fuerte que defiende la libertad del beso, la libertad del deseo, la libertad de amar; isla fortificada que permanece en espera;
Y a esta isla mía, mil combatientes la defienden rabiosos de la tristeza; combaten ferozmente contra la incertidumbre y el miedo; pelean con sus vidas contra el invasor oportunista que quiere venir y conquistar sus tierras. Y esta isla mía no lo sabe, pero mil hombres fuertes la mantienen segura, y velan su sueño y cuidan los barcos que zurcan sus mares.
Y esta isla mía, que a fin de cuentas soy yo misma, construye fuertes que después descuida, y su ejército de hombres, que a fin de cuentas soy yo misma, lucha rabioso por mantenerlo en paz.

sábado, 23 de octubre de 2010

¿qué vas a hacer, marlencita?, ¿qué vamos a hacer?

domingo, 17 de octubre de 2010

atemporal

Es fácil llegar al punto en el que no creemos ni el saludo. Tú y yo debimos despedirnos antes de esto.

lunes, 11 de octubre de 2010

vuelta

Ya casi no escucho tu voz en mi conciencia
ya casi no veo tu rostro entre todos los rostros
ya casi me siento yo misma otra vez
ya cada vez soy solo yo y cada vez menos soy yo sin tí
ya casi va acabándose esta angustia, este dolor, este lo que sea que me duele tanto.
y volveré a ser yo, de nuevo.
y acabara este viaje que no entiendo por este mundo que no conozco.
Mientras me aguanto, y me aguanto.
No importa lo estúpido que me parezca.
No vuelvo.

sábado, 9 de octubre de 2010

Partida

...Y sin embargo te veo cada mañana, en la soledad de mis ojos.

martes, 15 de junio de 2010

canción

En muchos sentidos vivo la inexplicable derrota de no recordar la canción con la que hicimos el amor. Era Chavela Vargas, lo sé, pero qué canción de las muchas que nos regala fue la que entonó el arte porsesivo de nuestros cuerpos?, ¿qué acordes eran los que declamaba su guitarra?
Recuerdo cómo me tocaste, recuerdo tus palabras, tus manos que rimaban en tiempos perfectos con mi piel, y tu sed de amor sabía dar y recibir y sabía hacerse entender en su ingenuidad.

Y ambos nos sabíamos inexpertos, torpes, pero no importó: esta vez fue el cuerpo quien habló,dijo su útima palabra y luego nos separó.

lunes, 14 de junio de 2010

the end

No se puede lidiar con el egoísmo de dos
con la patenería de uno
y el orgullo del otro.

No se puede fluir así
cuando el amor viaja
en una sola dirección
y uno espera en su puerto
verlo llegar
Y el otro espera desde su lado
recibirlo guardar las reservas para si.

Y se acabó.
qué más se podría decir?

martes, 8 de junio de 2010

moimoimoi

Cuando descubrí que su egoísmo radicaba, ante todo, en su afán por no cumplir mi voluntad.

Finalmente creo-tras días de encierro, él buscándome, yo deseando verlo pero sin poder hacerlo- que he diseñado mi vida para mi soledad.

Y sí, la egoísta también era yo.

sábado, 5 de junio de 2010

Des...

¿Realmente nos equivocamos al soñar un mundo mejor?, ¿Somos ingenuos, utópicos, soñadores?, ¿somos ilusos, absurdos, pobres diablos? ¿Estamos locos?
Es cierto, estamos en un mundo que lo absorbe todo, que lo devora todo; estamos en un orden basado en la corrupción, en las influencias, en los favores.
Pero hay cosas que sí dependen de nosotros. Ser hombres decentes, honestos, mantener firmes nuestras convicciones; amar a quienes nos aman, educar bien a nuestros hijos, respetar el mundo en el que estamos. Luchar siempre por lo que deseamos sin que esto implique chingar al de al lado.
podemos todavía cambiar tanto dentro de nosotros, podemos y debemos todavía descubrir cosas nuevas y mejores. podemos luchar, podemos resistir, no por ser héroes ni mártires; acaso baste incluso con haber vivido nuestra vida siempre de forma congruente y honesta. Quizá un día alguin nos recuerde gratamente. Quizá no. Y en todo caso eso no importa.

viernes, 4 de junio de 2010

bonito

Más días bonitos con reencuentros e historias de amistad. Más recuerdos nobles de la temprana juventud. Más bondad, más fotografías, más toques al corazón, más memoria forzada para ser felices. Más cariño, más abrazos, más sentimientos, más generosidad, más te extraños, más no te desaparezcas, más sonrisas, más intereses mutuos. Más ganas de atreverme a preocuparme por otro, a querer a otros, a ofrecer mi casa, a adentrarlos en mi vida e incluirlos en mi familia y en ese espacio íntimo e inmaculado que llamamos hogar.
Para esto vivimos, para arriesgarnos, para lanzarnos, para jugárnoslo todo, sin miedos, sin inseguridades. Quien quiera estar estará, quien quiera querernos nos querrá y corresponde solo recordar que amor con amor se paga.
Esto es la vida. Quien pretenda nunca salir lastimado, que apague la vela.

mascara

Que me perdone la vida, por la amistad que he dejado pasar.
Y que nunca se vengue, quitándome a mis amigos o su amor.
Que lo sepan: me importan y mucho.

jueves, 3 de junio de 2010

Geografía anatómica.

Tenía una idea general y nociones específicas. Hablaba un poco del lenguaje del cuerpo y entendía el atlas de su geografía.
Pero no conocía el tuyo. No conocía tu idioma ni tú el mío, y nos hablábamos con señas extrañas que ninguno comprendía. Y explorábamos como novatos en tierras vírgenes.
Y lejos de seducirnos, fracasamos. Y lejos de esforzarnos, presionamos. Y lo que vivimos vivía a kilómetros de lo que imaginamos.
Y nos quedamos desarmados, sin más remedio que aceptar que la cama es un universo misterioso en el que no todos los cuerpos se conjugan bien.
Y dejamos la cama vacía y la llenamos con palabras. Hasta que lo comprendimos: la amistad es un tesoro inmesurable.

Human beings for dummies handbook (en permante construcciòn)

Decidido. Los pactos de no enamorarse no funcionan.
Una pareja siempre va a demandar tiempo, sin importar acuerdos previos.
Que mi libertad jamás conozca vuestro libertinaje.

Epitafio

Fueron noches, días, tardes, horas extenuantes. Fueron sacudidas, temblores, terremotos. Fue como tener ases y aún así haber jugado mal mis cartas. Fue una espera agotadora. Fue un cansancio indescriptible. Fueron lágrimas inexplicables y lágrimas que no necesitaban explicación. Fue juego, amor, risas. Fue ilusión y desencanto. Todo y nada. Arriba y abajo. Fue el placer de conocer la carne corrompida. Fueron decisiones blancas,negras y grises. Fueron mil matices entre el sí y el no. Fue lucha. Batalla por las convicciones. Sueños y frustraciones. Adaptación y resistencia. Fue maravillosa aún cuando fue terrible. Fue lectura, duda, cuestionarse, responderse. Fue escritura, desahogo, ambivalencia, sorpresas. Fue la maravilla de descubrir la amistad y renovarme a través de ella. Fue fraude y esperanza. Aprendizaje y golpes. Fue inacabable. Y lo volvería a hacer.

meiosis

Me miró minuciosamente mentalizando mi mentira. Me mordió matando moderadamente mi modesta mirada. Mas mientras me mata, muralizo moscas, metales, muñecas masacradas, manteles mortuorios. Maldigo momentos milagrosos, menosprecio mártires memorables. Muero, muero, muero mil muertes, mueren motivos, multiplica misterios...mas mientras muero matizo mi mente mitómana, mi memoria minimiza movimientos, mutila mañanas. mas mientras me mata Marco me mira, me menciona: "María... me mentiste, María...mírame más...mírame misericordiosa..."

objetivamente

Que quede claro:
Sigo odiando a los como tú
sigue molestádome que me despierten los ladridos de los perros
sigue enojándome ese aire de yo-lo-se-todo
sigue fastidiándome ese actitud de somos-hijos-del-siglo-xx
sigo sin entender ese miedo a nombrar las cosas (las cosas tienen nombre para que no las confundamos)
sigue gustándome el futbol
sigue distrayéndome la tele (pero sí te pongo atención)
sigo tomando café
sigo siendo ñoña
sigo dándole mil vueltas a todo
y sigo sin entender cómo fuimos a dar uno con otro.
y sigo creyendo que juntos somos un fracaso.
o quizá la síntesis.
Pero nunca entendí a Hegel.

Sedición

No, si yo sé que tengo en perfecto control mis emociones.
Las que me preocupan son mis pasiones.

Claro que administro mi amor como mejor me convenga.
Lamentablemente no tengo claros mis intereses.

No dudo ni por un segundo que yo el día que quiera lo dejo.
pero bueno...el tiempo es relativo, no?

Lo único que sí me está preocupando-ligeramente-
es que él parece no controlar sus emociones.
Y tienen pinta de sediciosas.

paralisis permanente

partamos de la premisa "el miedo paraliza". mezclemosla con "amar es cosa seria". agreguémosle sólo una porción de "claro que existen las almas gemelas" (una porción porque ya sabemos que en esto de la biología, pueden mutar los gemelos). asumamos como verdad que "en el modo de dar está el recibir". creamos dogmáticamente que "no debes hacer lo que no quieres que te hagan".

Conclusión:

Si el alma gemela existe que nos de sin reservas aquello que quiera recibir y se lo tome en serio. porque el amor puede dar miedo. Y el miedo paraliza.

Mal remunerada

Pensar en alguien 12 horas y soñarl@ 8;
que ese alguien no nos crea que lo hicimos;

Dormir con alguien que brinca cuando algo l@ asusta....
que ese alguien se asuste fácilmente;
y después de nuestra peor noche, verl@ vestirse e irse sin más.

Tragarse el miedo y confesar que se está ablandando el corazón;
darse cuenta que jamás pretendió querernos.

Declarar que aunque pasamos la peor noche,
rogaríamos por volver a dormir a su lado;
recibir "ya veremos" a cada petición.

Acordar de antemano que ninguno se enamoraría,
que uno de los dos incumpla a su palabra;
que nos demande faltar a la nuestra también.

martes, 25 de mayo de 2010

autorretrato corrompido

Es seguramente un temor infundado. Es la paranoia, la crisis que vivimos; o es el calor que me arrebata el de por si escaso buen juicio. Es querer conflictuarme, es ser amante del drama y comprarle todo al desazón.
Es no querer concentrarme en lo que debo; es mi mente saliéndose por la tangente. Es ese maldito afán de buscar siempre el modo de ser infeliz.
O no.
O la mentira es que es mentira. Y he fallado. Hemos fallado. Ha fallado.
O es solamente temer confesar el desprecio y la desesperación de mirarse al espejo cuando hemos hecho todo lo que creíamos que sólo hacía la gente estúpida.
Y preguntarnos si siempre lo fuimos, si todos lo sabían, ¿por qué no nos lo dijeron?